13 febrero, 2025Stellantis ha anunciado que su planta de furgonetas ubicada en Luton, cerca de Londres, cerrará sus puertas en el segundo trimestre de 2025, lo que dejará a más de 1000 personas sin trabajo.
En febrero de 2022, Stellantis anunció que la planta de Luton se convertiría en la segunda fábrica británica de esta empresa en producir vehículos eléctricos. Sin embargo, en noviembre del año pasado, el grupo anunció sus planes de cerrarla por completo, a pesar de su alta productividad.
Tras el anuncio de noviembre de 2024, el sindicato Unite the Union publicó su respuesta, en la que afirmó:
“La propuesta presentada es una bofetada para nuestros afiliados en Luton, donde se fabrican vehículos Vauxhall desde hace 120 años”.
Tanto el nuevo comité de empresa europeo de Stellantis como IndustriAll Europe e IndustriALL Global Union han pedido que se exploren alternativas. Las respuestas de la dirección pintan un panorama armonioso, que da a entender que se han considerado cuidadosamente todas las opciones y que el diálogo con los trabajadores ha sido constructivo. La realidad, en cambio, es muy diferente.
Cada contrapropuesta que se hizo para evitar el cierre de la planta ha sido rechazada de plano por la dirección de Stellantis. Unite the Union ha planteado a la alta dirección de Stellantis una serie de estrategias de alto nivel para salvar la planta, pero se las ha desestimado sin siquiera entablar un diálogo cara a cara. Además, el gobierno del Reino Unido ha intentado persuadir a Stellantis para que conceda más tiempo para evaluar qué se puede hacer para salvar la planta, e incluso ha ofrecido apoyo financiero. La dirección rechazó ambas propuestas.
Para los más de mil trabajadores y trabajadoras amenazados por el despido, esto ha dejado un sabor muy amargo tras años de lealtad y un sólido rendimiento económico de la planta.
“Está claro que se ha bloqueado la oportunidad de entablar un diálogo abierto y justo para salvar la fábrica. Esto ha llevado a los representantes a concluir que la decisión de cerrar, que se cree que se originó en el ‘Grupo de Planificación Estratégica’, ha venido gestándose durante mucho tiempo y que la dirección simplemente ha estado engañando a un personal altamente productivo, haciéndole creer que tenía futuro”,
expresó Gary Reay, el delegado de Unite the Union en la planta.
Las y los trabajadores de Stellantis en todo el mundo han estado observando la situación de cerca y mostrando su solidaridad con el personal de Luton. La situación pone en riesgo la confianza general del personal en la dirección, justo mientras la empresa atraviesa un momento crucial tras la salida del director ejecutivo Carlos Tavares el año pasado.
Judith Kirton-Darling, secretaria general de industriAll Europe, declaró:
“El comportamiento de Stellantis hacia sus leales trabajadores en Luton es censurable: están sacrificando un centro productivo y la excelencia en la fabricación en aras del valor para los accionistas y la maximización de las ganancias. Las alternativas presentadas por el personal y el gobierno han sido desestimadas sin la debida consideración, lo que demuestra la actitud displicente de la dirección. Es hora de que la dirección de Stellantis asuma seriamente su responsabilidad hacia sus trabajadores y la comunidad local de Luton, así como de otros lugares. Su futuro como empresa depende del talento y el compromiso de sus trabajadoras y trabajadores, y todos estamos siendo testigos de un comportamiento atroz”.
Atle Høie, secretario general de IndustriALL Global Union, expresó:
“Los 1100 trabajadores y trabajadoras de Luton que están en riesgo de perder sus empleos forman parte de nuestra comunidad, junto con sus familiares y amigos. Esta decisión devastadora no debe tomarse a la ligera y la dirección de la empresa debe colaborar con el sindicato, que ha pedido dialogar una y otra vez, para encontrar una solución aceptable de cara al futuro”.
Fotografía: Stellantis